Bella y triste como la vida

Decir que Ospetek es uno de los realizadores que hoy en día mejor habla de sentimientos es una obviedad. Modela a sus actores y actrices de una forma magistral. Tras la bellísima Cuore Sacro, retorna a sus actores fetiche. Stefano Acorsi, sencillamente imponente en su papel del frágil Antonio. Margherita Buy es la elegancia suprema de una mujer con problemas cotidianos. Pero mi preferida sigue siendo esa joya turca, Serra Yilmaz..la amiga que todos quisiéramos tener. Todos juntos en una película llena de ternura, amistad.. y dolor. Una mención al debut cinematográfico de la cantante Ambra en su papel de la atormentada Roberta. Una bellísima historia bien contada y con una música cuidada como nunca, aunque Ozpetek ya nos tiene acostumbrados. Una delicia turca.. e italiana

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